26 enero 2018

¿Conviene echarlos?


Arriba, el trino… uno, vil y perverso para gobernar, desleal, desmañado, mezquino… otro, que clamó la decencia, devino en ser el más indecente y pusilánime, quebradizo, inseguro,
Una pintura de Javier Lemos
inmerso en la falsía… Ambos, los dos, dañinos... El tercero, imperativo e irracional, autoritario, famélico ansioso de poder… Peligroso

En medio, la magistratura secuestrada, deslustrada, …impotente

Abajo, el pueblo

Los acontecimientos parecen desbordar, definitivamente, el límite de la tolerancia, cercano a la toxicidad, rayando el espanto… Se intuye la emoción colectiva, tras un cúmulo de sensaciones… a gritos, demandan cambio, exigen raer la mugre… enterrar el odio impuesto, expeler la tristeza por la impotencia, rendir el enfado de la inacción, extinguir la indignación por la ineptitud… a gritos demandan equilibrio, templanza, sobriedad. Un radical giro hacia la euforia,  el optimismo, la gratitud, el afecto, la admiración, el agrado… estabilizarse el ánimo… desvanecerse el miedo, mal de males. Expandirse en amor, vivir felices… Buscaros en el otro lado, paz en vuestros ojos.  ©Baldomero Gómez (yo soy Galmier Zemog)

¡Buen Fin de Semana! 


   Trabajando en un sueño