22 junio 2018

Cuando presentimos falta de equidad en la Justicia...

En este Universo

Cuando presentimos falta de equidad en la Justicia, cuando
los y las juezas, además de la aplicación de normas, se distancian de la Justicia natural, podemos concluir que carecen de la capacidad o, tienen muy disminuida, la imprescindible excelencia y calidad, para el ejercicio de la noble tarea, de juzgar y hacer ejecutar lo juzgado.

Hoy mismo, la pregunta que nos hacemos como Pueblo es:
¿Puede inferirse racionalmente, que los miembros de la conocida como Manada, vienen y han venido, presuntamente, actuando, en conjunto, de forma organizada y habitual, para la violación de mujeres? 

Conocemos como datos veraces que, el Tribunal de la Audiencia de Navarra vio, en varias ocasiones, riesgo de reiteración y fuga, en los miembros de la Manada y, en consecuencia, en esas ocasiones denegó la libertad provisional. Sabemos asimismo que, esos mismos miembros de la Manada, tienen pendiente otro juicio en Pozoblanco, también por presunto delito de violación. Hemos comprobado, ayer mismo, que ya no existe riesgo de fuga, al producirse cambio de criterio del mismo Tribunal, dos jueces consideran que al perder el anonimato "hace poco menos que impensable" el riesgo de reiteración. Otro de los jueces, presidente del Tribunal, José Francisco Cobo, por el contrario, insiste en voto particular "Es indiscutible la gravedad del delito" oponiéndose a su puesta en libertad. Existen también, sin embargo, indicios de presunta reiteración, objeto de investigación en un Juzgado.

Somos multitud, los testigos de inequidad de quienes juzgan, respecto de quienes son juzgados. Triunfa cierta falta de coordinación y de unicidad de criterio técnico formal, así lo parece, dependiendo de quién sea el sujeto.

El sistema violenta a la victima, cuanto más tratándose de mujer que, si se la somete a un acto contrario a su voluntad, está siendo violada, siempre.

Hay que respetar a la Justicia, ¡claro! Ha de ser así, porque a través de la aplicación de la Justicia, nos imponemos un orden y establecemos el respeto mutuo. 

Es prioritario, que las y los encargados de la resolución de las controversias y los actos delictivos, tengan, imperiosamente, carácter idóneo, que sean capaces. La condición formativa y mental es la base para el ejercicio de la judicatura. Al hablar de formación, habremos de ir mucho más allá de lo que es el Derecho. Nadie debe acceder a la condición de juez o jueza, si no es apropiado, apta, ecuánime, cuerdo, honrada. Hay una generalizada tendencia a entender por persona letrada, a quien es versada en Derecho, pero la verdadera acepción, ahora más que nunca, debe ser entendida y es, la referida a la sabiduría. Sin este requisito básico, corremos el riesgo de caer en el desasosiego, la desconfianza, en el desamparo, por falta de condición, por la ineptitud de quien juzga, no necesariamente por su maldad o perfidia. Mirando al cuerpo judicial, están siendo reiteradas las llamadas a profundizar en su formación técnica y sobretodo mental, como necesarias ¿por qué? ©Baldomero Gómez (Yo soy Galmier Zemog)

 ...movilizándonos 
MAPA de Movilizaciones en protesta por la liberación de la MANADA

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